5

cada dia que pasa voy repitiendo mas y mas el siguiente movimiento: cierro los ojos, fijo la vision rapidamente en otro lado, hago un pequeño movimiento de cabeza como negando. acto seguido vuelvo a focalizar mi mirada a cuarenticico grados de la ultima imagen. como cuando uno se despierta de un mal sueño, como cuando no tenes ganas de ponerte a pensar en la muerte a esa hora, como cuando sabes que no tenes que mirar fijamente el cuerpo inerte sobre el asfalto y focalizas en la rueda del auto o en como quedo la carroceria.

cada momento que pasa el mundo me parece mas desagradable, mas horrible, cada modelo, cada cosa a retratar con la que me enfrento me producen un estado de repulsion que me obliga a correr la cara una fraccion de segundo; puede ser un gesto, la forma de un peinado, alguna imagen que se superpone a otra imagen ya registrada, lo siniestro que se esconde en esa repeticion de formas, situaciones, loops, sesiones que nunca se acaban donde pareceria ser que todos los dias son el mismo dia.

y entre toda esa basura, tengo que encontrar algo bello, algo en lo que desperdiciar unas tomas porque asi lo pide el cliente, asi lo pide mi ojo, la subjetividad e independencia que adquirio mi ojo, me hacen extrañar algun tipo de realidad objetiva a la cual aferrarme.

hago sesiones completas disparando las tomas en rafagas, todo sea por acabar con una produccion de forma mas rapida. cuando descargo las imagenes, ya dejan de ser lo real, son ese registro de algo, de un tiempo, de hace un rato. borro fotos de a doscientas, de a quinientas.

haga la seleccion que haga el cliente quedara satisfecho. el ojo del cliente es un ojo mediocre. a veces me siento culpable de ser parte del engranaje. ya no intento ir contra la corriente, se que mis estandartes de belleza no son comercializables.

el mundo se va convirtiendo en una entidad mas horrible, mas desagradable. el mundo en ultima instancia no deja de ser una amalgama de clientes y usuarios que sin prisa ni pausa, afean todo a su paso.

4

la espalda se queja, me enderezo y se queja mas. emite uno, dos sonidos. perdi la nocion del tiempo, perdido entre la suma de layers y layers, retocando, difuminando centimentros de piel, de piernas, de culos, de tetas. ser fotografo hoy tambien es esto.

de a poco voy perdiendo objetividad, de a poco voy perdiendo mi tan mentado ojo, mi tan mentada vision unica y original. la voy perdiendo en dosificadas capas de culos y tetas.

el ideal de belleza, de perfeccion global, del como debe verse se esta llevando mis mejores años.

cada tanto vuelvo al ferrocarril para hacer unas tomas del oxido, del hierro, de una flor que se cuela entre la mugre. pequeñas tomas, tontos consuelos de libertad.

de vision unica.

3


a veces siento que nada me sostiene.
hay dias, cuando se cae el hosting de mi pagina que pienso que es el fin, que perdi todo registro, que todo fue en vano.

peleo horas con los servers, pero ni modo, cada dia que pasa me quedan menos cosas tangibles para archivar. ni el soporte digital mas seguro, me da la tranquilidad que tenia al tener mis originales en una caja.

los otros dias hablaba con un fotoreportero de la vieja guardia, me decia que el problema de conservar los registros era algo de lo que debia preocuparse nuestra generacion, que el ya estaba viejo, que lo inmaterial de lo digital a esta altura lo tenia sin cuidado, que le quedaban pocos años, que ya nada tenia sentido.

soñe un mundo apocaliptico, una batalla desigual entre registros y backups.
no pude volver a dormirme.

hago productivo mi insomnio sumando layers de piel.

2

ya no vivo los dias, los registro.

a veces inclusive los recorto, los superpongo, los nivelo.

1

ya no tengo necesidad de sentir, el registro se lleva todo el tiempo que depositaba en eso.

desde afuera se ve la obra de un fotografo prolifico, desde adentro se ve una necesidad de escapar al vacio.

estas son las clases de cosas que nunca le llevo a mi analista.